LOS
ATENTADOS | 11 SEP 06
El mayor atentado de la historia
de España
El despertar sangriento del 11
de marzo
Madrid, 11 de marzo de 2004, 7.37 horas. Una bomba explota
en un cercanías en la estación de Atocha.
Apenas un minuto después se producen otras dos
explosiones en el mismo tren. El caos y el desconcierto
invaden los andenes y escaleras mecánicas de la
terminal. Son las 7.38 cuando explotan otras dos bombas
en un convoy en la estación de El Pozo y otra en
Santa Eugenia. A las 7.39, cuatro explosiones más
destrozan otro tren a 500 metros de Atocha. En apenas
tres minutos, 10 bombas reescriben la Historia: Madrid
acaba de sufrir el mayor atentado terrorista perpetrado
jamás en España. 191 muertos y más
de 1.500 heridos hacen imposible olvidarlo.
La capital y sus habitantes despiertan entre el caos,
los gritos y sirenas que retransmiten las emisoras de
radio y el horror de las primeras imágenes que
dan las páginas de Internet y las cadenas de televisión.
Quienes no estaban allí compartían el dolor
y la tragedia de los cientos de estudiantes y trabajadores
que ese día, en hora punta, como hacían
casi a diario, habían tomado uno de esos cuatro
trenes de enlace entre el Corredor del Henares y la capital.
Una ciudad en alerta
Madrid moviliza sus equipos de emergencia; se improvisan
hospitales de campaña para atender a víctimas
y heridos en plena calle; RENFE suspende el tráfico
en todas las líneas con origen o destino a Madrid;
también se cortan algunas líneas de Metro;
se activa la operación 'jaula'… El centro
y los accesos y salidas de la capital están durante
horas colapsados.
Los hospitales ponen en marcha el Plan de Emergencia ante
catástrofes, mientras la impotencia, la tristeza
y la solidaridad emanan de las colas de ciudadanos que
acuden masivamente a donar su sangre. El aire se hace
irrespirable en el pabellón 6 de Ifema, adonde
se van trasladando los cuerpos sin vida de las víctimas
para ser identificados por sus familiares. Imposible digerir
tanta tragedia.
Faltan sólo tres días de las elecciones
generales, y todos los partidos cancelan sus agendas y
dan por finalizada la campaña. Por primera vez
desde el 23-F, el Rey se dirige a la nación. Lo
hace para mostrar su solidaridad con las víctimas
y pedir "unidad, firmeza y serenidad" en la
lucha contra el terrorismo. Manifestaciones multitudinarias
contra el terrorismo se suceden por todos los rincones
del país.
Polémica jornada de reflexión
Buscando culpables, todas las miradas se dirigen hacia
ETA, mientras la banda lo desmiente. Y el Gobierno sigue
defendiendo esa teoría cuando las primeras pistas
obligan a girar el dedo acusador hacia el terrorismo islamista.
La tarde del sábado 13 de marzo, jornada de reflexión
electoral, tres ciudadanos marroquíes -entre ellos
Jamal Zougam, considerado uno de los autores materiales
de los atentados- y dos indios saltan a las portadas de
los medios de comunicación. Son los primeros detenidos
en relación con la masacre.
Esa misma noche, cientos de españoles se manifiestan
en las principales ciudades del país. Acusan al
Gobierno de manipulación y exigen transparencia.
Apenas 12 horas después, los colegios electorales
abren sus puertas. El 14 de marzo, España vota
marcada por la tragedia.
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