LAS
PREGUNTAS | 24 MAR 06
Diez sencillas preguntas sobre
la tregua
¿Qué exige ETA
a cambio de la tregua?
Lo que ha pedido siempre: La autodeterminación
para el País Vasco, la anexión de Navarra
y la incorporación de parte del territorio francés.
ETA ha matado a 1.000 personas en los últimos 40
años para conseguir estos objetivos.
¿No es cierto que lo único que pide
ETA es un referéndum democrático?
ETA no acepta la democracia. ETA exige en su comunicado
el reconocimiento del "proceso democrático"
de "autodeterminación del pueblo vasco".
Lo único que ETA entiende como "proceso democrático"
es el reconocimiento de su plan de independencia a través
de un referéndum ejercido en ausencia de libertad
y exclusivo para los ciudadanos que ellos consideran parte
del "pueblo vasco".
¿Está dispuesto el Gobierno a conceder
a ETA lo que pide?
Si se cumplen las peores sospechas, el Gobierno habría
negociado ciertas concesiones a los terroristas, pero
en ningún caso podría llegar a las peticiones
exigidas dentro del marco de define nuestra democracia
actual, que es la Constitución Española.
¿Es posible cumplir con las condiciones
de ETA?
No. Moralmente, el cumplimiento de las condiciones de
los terroristas supondría una afrenta inolvidable
a las víctimas y una traición para el resto
de los españoles. En el plano legal, aunque que
el Gobierno español actuara al margen de la ley
y de la democracia, el Estado francés no aceptaría
presiones sobre la soberanía en sus territorios.
¿Si no se cede a las exigencias de ETA,
seguirá en vigor el alto al fuego?
Evidentemente, no. ETA ha condicionado la tregua a las
cesiones de los Gobiernos español y francés,
tanto en su primer comunicado como en el segundo. Si no
se acaba con ETA, ésta seguirá cometiendo
crímenes en la búsqueda de su objetivo.
¿Está garantizada la paz si se cede
a las exigencias de ETA?
No. Ni siquiera en el supuesto de entregar a ETA lo que
pide estaría garantizada la paz. El objetivo reconocido
de la banda terrorista es crear una dictadura revolucionaria
en el País Vasco, basada en el mantenimiento de
un régimen de terror.
¿Ha pactado el Gobierno la tregua con la
banda terrorista ETA?
Aparentemente sí, aunque el Gobierno lo ha negado
siempre. Sin embargo, las declaraciones de miembros del
Ejecutivo y del PSOE de los últimos meses manifestando
su esperanza en una tregua y anunciando la apertura de
un nuevo proceso parecen indicar que el último
"alto al fuego" ha sido pactado. Destacados
dirigentes del PSE han declarado abiertamente que los
contactos empezaron hace seis años.
¿Sabiendo que no se puede llegar a la paz
a través de la negociación con los terroristas,
por qué se empeña el Gobierno en llegar
a un acuerdo con ETA?
Sólo ellos lo saben. Ingenuamente, podemos afirmar
que todos los presidentes de la Democracia han intentado
llegar a un pacto con ETA. Más allá de esta
posibilidad, cabe pensar en estrategias meramente políticas,
intereses electorales o incluso que se está pagando
un precio por un pacto anterior con los terroristas.
¿Debemos oponernos frontalmente al proceso
de tregua en marcha?
No. Aunque estemos convencidos de que la estrategia es
errónea, el cese temporal de las actividades criminales
y delictivas de ETA -si éstas se producen- es una
buena noticia. A lo que debemos mostrar nuestro más
absoluto rechazo es al pago de cualquier contrapartida
por la paz. Un Estado no puede hacer concesiones a una
banda terrorista.
¿Entonces, cual es el camino correcto para
la paz?
Sin justicia no hay paz. El Gobierno debe obligar a ETA
a entregar las armas y pedir perdón a las víctimas,
garantizando que los asesinos cumplan las penas por los
actos cometidos. Para ello, el Gobierno debe contar únicamente
con las herramientas que el Estado de derecho pone a su
disposición. Éstas, y sólo éstas,
son suficientes para acaber con el terrorismo. |